SiLoMi

Street Art en Querétaro

— Anonio Tamez

Quizás como muchos en esta ciudad, guardo una historia personal con SiLoMi. En mi caso, conocí su trabajo en las calles del centro, allá por el 2006. Sus estampas y esténciles jugaron un papel clave dentro de mi decidida, aunque tardía insubordinación adolescente; en especial con una consigna: “¡Burroughs vive!” Un enorme cartel con la efigie del profeta norteamericano permaneció varios meses en una pared de la calle Morelos, a un lado de la librería El Alquimista y del templo del Carmen. Para algunos de mi generación esa imagen se transformó en un ícono sagrado. Desde entonces pasé los años siguiendo el rastro del artífice, persiguiendo sus intervenciones en paradas de autobús y letreros de tráfico, preguntando entre quienes pudieran conocerlo, considerando elemental establecer contacto con este clandestino que se pasaba las canteras de nuestra bonita ciudad por el culo para usarlas de galería.